JULIÁN ARANGO
narodil se 6.10. 1969 v Bogotì
1995
TIEMPOS DIFÍCILES - JUAN DIEGO RAMOS
PERFETTI
seriál, režie Sergio Osorio, hraje také Ana María Orozco, Cenpro Televisión,
Kolumbie
1998
PERRO AMOR -
ANTONIO BRANDO
seriál, režie Sergio Osorio
1999
YO SO BETTY, LA FEA
- HUGO LOMBARDI
seriál, 169 dílù, režie Mario Ribero, RCN Televisión, Kolumbie
2001
EL INUTIL - MARTIN MARTINEZ
seriál, 177 dílù, režie Andrés Marroquín a Juan Pablo Posada, hraje
Jorge Herrera, Martha Isabel Bolaòos
ECOMODA -
HUGO LOMBARDI
seriál, 26 dílù, režie Mario Ribero, RCN Televisión, Kolumbie
2003
LA NIÒA DE LAS GALLINAS
film, Španìlsko
2005
AMORES CRUZADOS
seriál, kolumbijsko-mexický, TV CARACOL
Martes 15 de Julio de 2003 | Managua, Nicaragua
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Julián Aragón
"No me siento pinta, pero le gusto a la gente"
"Seductor, conquistador, el amante perfecto. esa era la imagen
que de Julián Arango tenían las nicaragüenses, luego de verlo protagonizar
la telenovela Perro Amor"
——
Juliá Arango.
El 6 de Octubre nace Julián Arango, en Colombia, Santafé de Bogotá,
un actor reconocido por la trayectoria en el teatro y en cada una
de sus novelas. Tiene debilidad por la pintura, el cine en casa, el
baile y la fotografía.
Antes de ser un reconocido actor, trabajó como creativo en una agencia
de publicidad. La serie Tiempos Difíciles le sirvió de trampolín para
el reconocimiento como actor que tiene en el momento. En ella interpretó
a un joven de la capital que llegaba a un remoto y conflictivo pueblo
para realizar sus prácticas universitarias.
Fue su papel como ‘el perro Breando’ en la telenovela Perro Amor
con el que se ganó el carino y el odio de muchas mujeres colombianas.
Julián le dio vida al prototipo masculino, machista y sensual amante,
que no se resiste a la tentación femenina, especialmente a la de su
prima Camila Brando.
Públicamente ha dicho: «No me considero pinta, pero le gusto a la
gente, especialmente a las mujeres, no les soy desagradable».
Julián Arango fabricó su propia historia con Perro Amor, sus seguidoras
confundían los papeles de Antonio Brando con el hombre de carne y
hueso. Él dice que «el perro Brando tuvo éxito con las mujeres por
su descomplicada y cínica manera de relacionarse con ellas, pero Julián
es muy tímido para eso».
CAPACIDAD Y PROFESIONALISMO
En la ninez sonaba con Farrah Fawcett, era su gran amor platónico.
Nunca va a un gimnasio y se mantiene en forma por los ejercicios que
hace en su casa, aunque considera que el físico es un recurso que
se agota fácil entre los actores. Por eso en cada actuación busca
demostrar su capacidad y profesionalismo.
No se considera un gran actor, a pesar de que su camino ha sido corto
y exitoso. El no haber estudiado profesionalmente actuación es una
de las razones. Llegó por casualidad a esta profesión, al conocer
a uno de los libretistas de Cenpro Televisión. Se presentó, hizo el
casting y lo llamaron.
Aunque en este momento Julián se siente muy bien con su trabajo de
actor, suena con tener su propio estudio y realizar programas para
televisión, pero con él tras las cámaras.
Tal vez el éxito de las novelas se deba al nivel de esperanzas que
tenemos todos los latinos, al nivel de encontrar ese cuento de hadas
del cual nosotros, por ser románticos y cursis, de alguna forma lo
buscamos.
Su personaje del temperamental y talentoso disenador de modas Hugo
Lombardi, con su forma tan peculiar de comportarse, ha arrancado risas
del público y provocó elogios a nivel internacional para el actor
colombiano Julián Arango, quien asegura ser una persona tímida, distante
del homosexual al que dio vida, y que ha significado un reto para
su carrera.
?Considera un mecanismo de escape de la realidad las telenovelas
en Latinoamérica?
Claro, porque empiezas con tu imaginación y tu fantasía a recrear
unos universos que no estás viviendo en la vida real y que te permite,
te da la libertad de sonar, que no hay nada más lindo.
?A qué atribuye ese éxito?
A la realidad. Los personajes son reales, es gente de verdad, las
situaciones son de verdad, se toca al ser humano, se muestra al ser
humano de verdad, cómo es cruda, es de verdad.
?Fue un reto interpretar a Hugo Lombardi?
Sí, bastante. Había momentos en que sé que no está saliendo porque
no estaba pensando en lo que tenía que estar pensando el personaje.
?Cómo es Julián Arango?
Soy tímido, una persona callada, observadora, introvertida completamente,
me gusta mirar, no me gusta incomodar a nadie, ni me gusta que me
incomoden tampoco. Me la paso pensando, soy como un nino todavía.
El actor Julián Arango regresa a la pantalla chica con 'Amores cruzados'
Será Santiago Rincón en esta coproducción colombo-mexicana que estrena
esta semana el Canal Caracol.
Una herida en el índice derecho de Julián, que cosieron con 13 puntos,
le sirvió para terminar de darle esa pose de falso que mostrará el
personaje que representará.
"Recién llegado de Europa, traté de quitarle unas ramitas a
un árbol, en el jardín de la casa de mi mamá. Salté, pero no lo logré.
Quedé enganchado de una púa, colgando de toda esta parte", cuenta
Julián, al tiempo que muestra el dedo y la cura que lo protege.
Sin saberlo, eso lo aprovecharía más adelante para asumir un ademán
que refuerza lo que será su nuevo papel en esta coproducción colombo-mexicana,
que se graba desde enero en locaciones de los dos países.
"Estoy haciendo mi primer personaje de telenovela. 'Perro Amor',
'Yo soy Betty, la fea' o 'El inútil' fueron comedias románticas. Ahora
sí estoy actuando, lo de antes fue natural", revela el publicista
de 37 anos. Al terminar esta última telenovela y luego de trabajar
cuatro meses en la radio (en 'La hora del regreso'), y para no comerse
el cuento de la fama, se marchó al Viejo Continente.
En Barcelona (Espana) alternó los estudios de realización de cine,
con talleres de actuación y la asistencia casi religiosa a los partidos
del Barza. Luego se fue a París, a estudiar francés y tomar otros
cursos de teatro para fortalecer el oficio que empezó como ‘mamadera
de gallo’ y al que decidió meterse de lleno.
Regresó porque le hacían falta la "estupidez bien entendida"
y el sentido del humor del colombiano. "Volví y me di cuenta
de que aquí toca ser bobo –acota–. Creo que el idiota es necesario
aquí porque la gente sabe demasiado, hay muchos inteligentes. Todos
te dicen: ‘Eso no se hace, coja por acá, haga esto’. Allá nadie me
dijo nada de eso".
Arango confiesa que no sabe cómo saldrá la telenovela. "Es un
experimento. Los colombianos grabamos una cosa acá y los mexicanos
graban otra allá, luego se mezcla –anade–. Puede ser bueno o raro,
pero será una novedad. Culturalmente es bueno, más allá de que sea
un éxito tipo Café o Betty. Nadie puede asegurarlo, como puede ser
buenísima puede ser pésima".
Así habla. Sin tapujos que le impidan contar que las épocas de la
telenovela nacional no terminan, pero que ahora vemos el resultado
del mercado. Está aterrado por las 30 escenas diarias, en cuatro días
seguidos, que debe grabar.
"Hace dos anos no era así o era otra mentalidad –agrega–. No
había hecho eso nunca, ni de protagonista. Son jornadas muy duras,
porque la producción debe hacerse en seis meses, para terminar en
junio".
Aunque no está de acuerdo y pide más tiempo por el producto mismo,
reconoce que así es ahora. "Si nuestras realizaciones tienen
cierto nivel de calidad, hay que cuidarlo", asevera detrás de
las gafas y el bigote que lo diferencian del Arango casi calvo, que
salió rumbo a Barcelona.
Sobre el auge de producciones neutras hechas para aumentar la demanda
internacional, el actor afirma: "Siempre dije, nos pueden escribir
lo que sea, pero la actuación colombiana es la actuación colombiana.
Sea mejor o peor que la venezolana, mexicana, argentina o brasilera".
Somos algo y hemos desarrollado durante anos, desde Don Chinche. Que
vengan pero lo que no podemos hacer es mexicanizarnos o venezolanizarnos.
Tenemos que seguir siendo colombianos, así sean coproducciones. Dejar
muy en claro: ‘Le actúo como me pida, pero a la colombiana’".
Al preguntarle qué habría pasado si no se hubiera ido, Arango se apresura:
"Estaría grave, el medio necesita que uno haga esta curva –sube
y baja con su mano–. Como uno está tan inflado, cuesta más, hay que
bajarlo, para que no valga tanto, pero la caída es tremenda. Entonces
dije: ‘No veo para dónde coger más sino pa’ bajo, por eso prefiero
irme y analizar la situación’. Lo de estudiar realización fue una
excusa para tomarme mi tiempo. Además, necesitaba saber qué era actuar".
?Y lo averiguó?
Es lo que estoy haciendo con Santiago Rincón, en esta telenovela.
WÍLMAR CABRERA PINZÓN
REDACTOR DE EL TIEMPO